Las métricas de vanidad —seguidores, impresiones, likes— miden actividad pero no impacto. Los KPIs de negocio miden si tus acciones de marketing están contribuyendo a objetivos reales: leads generados, oportunidades abiertas, tráfico cualificado o tasa de conversión. La diferencia está en si el dato te ayuda a tomar decisiones o solo a sentirte bien.